Cadaqués

Cadaqués, en el Alt Empordà, Girona, es una de esas poblaciones que rezuman a los típicos pueblos pesqueros de toda la vida. Quizás por eso, entre otras cosas, ha hecho que una vez tras otra, Cadaqués hay sido nombrado, como uno de los pueblos más bonitos de España, y de Catalunya propiamente.

De cara al Mediterráneo, y bordeado por una carretera serpenteante, fue un lugar de escapada de muchos personajes importantes de la España intelectualoide del siglo XX. Gracias a Salvador Dalí y amigos varios, se dio a conocer al resto del mundo y por eso siempre le tendrán mucho que agradecer al genio del surrealismo. Personajes como Marcel Duchamp, Buñuel, Gala….marcaron la popularidad de este pueblo en el Cabo de Creus.

Pueblo mayoritariamente pintado de blanco, con callejuelas empedradas, y algún edificio tipo modernista, tejados rojizos de sus tejas, y a los pies de la Iglesia de Santa María presidiendo al pueblo.

De Cadaqués, sale el camino de ronda hacia ambos lados y siguiendo la costa. Mirando al mar si te vas por el camino de ronda hacia la derecha, podrás llegar a una cala nudista o no, pero preciosa, llamada Cala Nans.

Un pequeño paraíso para relajarte y perderte por unas horas.

Y si sigues el camino, llegarás al faro de Cala Nans. Un pequeño faro aún en uso, desde el que se divisan unas vistas preciosas, y que en alguna ocasión ha sido escenario de alguna película.

Si te vas de Cadaqués hacia la izquierda por el camino de ronda, podrás ver unas casas muy bonitas y acordes con el paisaje, a la vez de pequeñas calitas donde las rocas y el mar, se golpean suavemente, haciendo del paseo, una experiencia sensitiva.

En el mismo pueblo, te recomiendo que te dejes llevar por las empedradas calles y callejuelas, al igual que sus cuestas, para descubrir rincones de postal para fotografiar.

Callejea, hasta llegar al Ayuntamiento y desde aquí contempla la vista. Además el color azul de puerta y ventanas dan mucho juego.

Mucha vida hay en Cadaqués. Da igual en que temporada vayas, pero eso sí, si vas cuando sopla el viento de Tramuntana, mucho ojo. Fuerte viento que puede producirte hasta dolor de cabeza.

Una de las cosas más importantes para ver muy cerquita de Cadaqués, es ir a Port Lligat para ver la casa de Dalí. Tendrás que reservar con anterioridad, pero vale la pena verla por fuera y por dentro.

La decoración, los muebles, las habitaciones, ver su último cuadro inacabado, la piscina erótica y las vistas desde la casa, son la envidia de cualquiera.

Y ya desde allí, puedes ir a caminar y ver el Cabo de Creus. Un paisaje de rocas azotadas por las aguas y vientos, que lo hacen parecer de otro planeta. Llegando al faro de Creus, sigue diferentes caminos a pie para contemplar todo el cabo de Creus.

Y ya para acabar, te recomiendo un restaurante donde te harán sentir como en casa, y dónde la comida es riquísima. Ca l, Anita. Puede ser que el dueño, te diga lo que tienes que comer. Cada día tiene su recomendación. Y por favor, hazle caso 100%. No comas cualquier cosa. Si te recomienda comer algo es porque es de primerísima calidad. Quizás también compartas mesa con más comensales. Déjate llevar por el encanto de este restaurante del Cadaqués de toda la vida. Y ya de paso, después te puedes pasar por el Casino de Cadaqués. El café de toda la vida a orillas del mar.

O también puedes tomarte algo en el Bar Meliton. Con su terraza al mar también. Dos buenos sitios para olvidarte de todo.

Cadaqués tiene ese aire Bohemio y hippy de los años 60, reconvertidos en un lugar con clase y digno de ver.