Cementerio del Père Lachaise – Centro Nacional de Arte y Cultura George Pompidou – Plaza Stravinsky – Les Halles – Hôtel de Ville – Ópera . Día 1.

Recién llegados a París, y tras dejar el equipaje en el hotel, pues aún no nos podían dar la habitación, nos dirigimos hacia el Cementerio del Père Lachaise. No es un sitio quizás, para empezar un viaje en una gran ciudad, pero teníamos muchas ganas de verlo. Es el cementerio de la parte este de Paris, construido en el siglo XVIII. Y tiene la peculiaridad de que muchos parisinos lo utilizan para pasear. Recibe unos dos millones de visitantes al año.

Se construyó al estilo neogótico y por sus calles se pueden visitar las tumbas de muchas personalidades famosas de todo el mundo. No solo franceses. Nosotros íbamos a ver sobre todo dos de ellas. Una la de Jim Morrison, cantante y poeta vocalista del grupo The Doors.

Curioso ver como algunos seguidores dejaban incluso botellas de cerveza en la tumba. Es una de las más visitadas del cementerio. Otra de las tumbas que también queríamos ver si o si, era la tumba de Óscar Wilde, el escritor y dramaturgo irlandés.

Como se puede ver en la foto, en el muro delantero la gente deja marcado un beso en él. Realmente es una de las más modernas tumbas que vimos.

Otras personalidades enterradas en este cementerio son las siguientes.

George Bizet, compositor. María Callas, cantante de ópera. Marcel Camus, realizador de cine. Chopin, compositor. Delacroix, pintor. Georges Méliès, cineasta. Molière, dramaturgo. Modigliani, pintor y escultor. George Moustaki, cantautor. Edith Piaf, cantante. Pissarro, pintor. Simone Signoret, actriz….y así un largo etcétera.

Otra tumba que nos llamó la atención es una en memoria de los asesinados durante la segunda guerra mundial en Auschwitz.

En definitiva, es una visita que te puede llevar un buen rato, buscando tanta tumba. Pero vale la pena el paseo. En la entrada te darán un plano con las tumbas más destacadas. Realmente vale la pena visitar este cementerio del este de Paris.

Y de aquí, nos dirigimos a uno de los edificios más emblemáticos y vanguardistas de Paris. El Centro Nacional de Arte y Cultura George Pompidou. Situado en pleno centro, el museo alberga una de las colecciones más importantes de arte contemporáneo del mundo.

Se inauguró a principios de 1977 por dos jóvenes arquitectos que hicieron visibles todos los conductos de luz, agua y gas, a parte de escaleras a los diferentes pisos, para dejar el interior lo más diáfano posible. Diferenciados los conductos en colores vivos, se considera una edificación High-tech, innovador en los años 70.

Aunque al principio no fue visto con buenos ojos por los ciudadanos, a día de hoy es muy querido por todos. No es extraño ver a mucha gente sentada en la explanada delantera, viendo el edificio y artistas callejeros que enseñan sus espectáculos aquí.

En el interior se encuentra el Museo De Arte Moderno, que junto al MoMA y al Tate albergan las mejores colecciones de arte moderno y contemporáneo.

Obras de Miró, Picasso, Brancusi, Matisse, Modigliani, Bacon, Dalí….y un largo etcétera, que lo convierten en uno de los sitios más visitados de Paris. Más de cinco millones de personas lo visitan al año.

Justo al lado del Pompidou encontramos la Plaza Stravinsky. En ella se construyó en 1983, la Fuente Stravinsky. Una fuente donde se pueden ver 16 esculturas en movimiento y por aspersión de agua, inspiradas en la obra e Igor Stravinsky.

La Plaza Stravinsky, está situada muy cerca de lo que en su momento fue el mercado de abastos de Paris. Les Halles, ahora convertido en un gran centro comercial.

Déjate caer por aquí para ver tiendas de souvenirs.

A lo largo del día nos fuimos encontrando con las típicas paradas de metro, muy al estilo modernistas, que llenan la ciudad de Paris. Las encuentro preciosas.

Desde aquí nos fuimos a ver el Hôtel de Ville o lo que es lo mismo, el Ayuntamiento.

El Hôtel de Ville, se encuentra en la Plaza de La Liberación y es de estilo neorenacentista. Se pueden ver estatuas de personajes célebres como Voltaire, Richelieau….

Es el edificio municipal, más grande de Europa.

Y caminando caminando, pues Paris se puede ver bien en dos días, caminando mucho, llegamos al La Ópera de París.

Inaugurado en 1875, es una de las instituciones musicales más antigua de Europa, y se representan todo tipo de obras de la música clásica y ópera de todos los tiempos. También es conocido como la Ópera Garnier, por el arquitecto que lo diseñó.

Y desde aquí, ya nos pusimos a callejear, sin rumbo por las calles de París. Hasta cenar y a dormir. Muchos momentos andados pero bien aprovechados para un primer día en la ciudad de la Luz.

Día 2 // Paris