Día 1. Barcelona-Lima

Año 2005. Viajamos Nuri, Manu y yo. Año 2018 Adriá Manu y yo. Está vez viajábamos con Iberia líneas aéreas. Primero el Barcelona Madrid y más tarde Madrid Lima. Llegamos a Lima por la tarde noche. Y tal como nos habían dicho, en la parte de arriba de la terminal, había una pequeña agencia de viajes que nos buscó un hostal donde dormir y nos dijeron que al día siguiente pasáramos un momento por la agencia que tenían en Lima ciudad para ultimar detalles de todo lo que sería la primera parte de nuestro viaje. También nos reservaron un taxi para llevarnos al hostal, el cual no era una maravilla pero solo íbamos a hacer una noche. Hay que decir, que una vez llegas al aeropuerto de Lima y recoges tú equipaje, tienes dos formas de llegar a la ciudad. Taxi de lujo, con aire acondicionado, y vehículos grandes y nuevos, y luego están los taxis amarillos. Estos últimos al parecer no se pueden coger en la misma terminal. Has de andar unos metros alejándote de ella para llegar a otra zona por dónde si pasan estos taxis amarillos. Además funcionan a gas. Eso fue en el 2005. En el 2018 ya son muchos los taxis que funcionan a gas y siguen estando los amarillos. Así q llegamos al hostal y nos dispusimos a buscar algún sitio donde cenar algo. El hostal estaba en una calle tranquila del barrio de Miraflores. En aquel entonces no teníamos GPS ni Google Maps. Así que preguntamos en el hostal y más o menos nos indicaron cómo llegar a la parte central de Miraflores. No tardamos mucho en encontrarlo. Buscamos una terracita mona y cenamos en una de las calles más concurridas de Miraflores. Probamos la cerveza local Cusqueña, y pedimos Ceviche, un plato típico de la gastronomía peruana, consistente en pescado marinado. Puede resultar algo fuerte para algunos paladares pero está muy rico. La cocina peruana está considerada una de las mejores del mundo, posiblemente tras la francesa y española entre otras.

Tras la cena volvimos al hostal y a descansar del avión y del cambio horario.

Perú Día 2