Día 11. Isla de Brač, Zlatni Rat Beach – Hvar

Hoy día de relax en la playa más fotografiada de toda Croacia. Aunque la foto típica que sale en todas partes es imposible hacerla de forma normal. Seguramente estará hecha con dron de esos.

En esta ocasión decidimos ir en Catamarán de nuevo con la compañía Jadrolinija, hasta la isla de Brač. El catamarán va desde el mismo puerto de Hvar, hasta Bol, el pueblo más cercano a Zlatni Rat Beach.

El trayecto es de 50 minutos y te deja en el pequeño puerto del pueblo Bol, ya en la Isla de Brač. Disponíamos de 4 horas para disfrutar de esta famosa playa. Así que sin perder tiempo, fuimos caminando siguiendo el litoral por un camino muy agradable. Zlatni Rat se encuentra a tan solo 3 kilómetros de Bol. Un pueblo agradable y tranquilo que en época estival no para de recibir turistas para ver esta playa. Y hay que decir que tiene rincones muy bonitos.

El camino hasta la playa empieza con lo que podría ser una escultura metafórica de lo podría ser Zlatni Rat.

A partir de aquí un camino asfaltado, bajo un paseo de pinares por el que caminar es muy agradable y te quita del sol que pueda hacer.

Podrás encontrar algunos Beach clubs donde comer después de la playa.

Y también puestos de souvenirs y artículos de playa. También podrás ver pequeñas playitas y tranquilas. Y en septiembre aún más.

Hasta que finalmente ves ya un poco cerca Zlatni Rat Beach. Qué maravilla y qué aguas!!!!!!

Aunque pueda parecer una playa de arena, no lo es. Es de guijarros o muy gruesos que puedes pisar casi sin escarpines.

Se trata de una lengua de guijarros, que va cambiando según las mareas y oleaje. Así que cada día es ligeramente diferente a otro.

Dispone de todo tipo de servicios. Duchas, Beach clubs como el Litore y el Auro, y hasta una zona de toboganes para el disfrute de niños y menos niños.

La playa hay que decir que es espectacular. Al llegar el agua estaba tranquila en plan piscina.

En cuestión de nada empezó a soplar viento fuerte que por un lado agradecimos, aunque mucho rato acaba por dolerte casi la cabeza.

En ese momento empezaron a venir practicantes de Kite Surf y alucine con lo que pueden hacer.

Se notaba que tenían mucha experiencia y que al parecer pueda ser una zona de fuertes vientos, al estilo de Fuerteventura.

Curioso fue que a un lado de la lengua empezaron a haber olas y en el otro no. La lengua o Cuerno de Oro, como le llaman, hacia como de espigón.

Y como nos quedaba el tiempo justo para volver y comer algo, antes de coger el catamarán de vuelta, dejamos apenados esta fabulosa playa, no sin antes ver desde un poco más arriba, el otro lado de la lengua o Cuerno de Oro.

De vuelta por el camino entre los pinos, más puestecitos, bares y hasta un night club. Realmente no le falta de nada a esta playa para pegarse unos días. Y ya en el puerto de nuevo al catamarán y vuelta a Hvar.

Decir que para llegar a Zlatni Rat desde Bol, si no lo haces a pie, que es muy bonito, lo puedes hacer en un tren turístico o en taxi boat desde el puerto.

Y de nuevo en Hvar. Aún nos quedaba ver y hacer alguna cosa. Por la mañana ya habíamos estado en varios lugares del pueblo de nuevo. Así que fotografié al final Hvar, de noche, por la mañana y al atardecer. Es un sitio tan fotogénico….

Nada más bajar del catamarán, nos fuimos directos a la Fortaleza Fortica o La Española. Dicen que desde allí, se ve el mejor atardecer de Hvar. Y tienen toda la razón. Así que empezamos a subir escaleras desde uno de sus callejones hasta casi la fortaleza. Después todo son rampas de subida.

Tras las rampas que atraviesan un descuidado jardín de plantas y árboles mediterráneos, llegamos a la entrada desde dónde también se ve la muralla aún muy bien conservada.

Y finalmente llegas a la fortaleza en sí para descubrir lo bonito de Hvar al atardecer.

Las islas Pakleni, son unas islas que puedes recorrer en una excursión de un día desde Hvar, y que nosotros no fuimos por falta de tiempo. Lo dejaremos para la próxima.

La fortaleza Fortica o la Española, llamada así por qué muchos españoles ayudaron a su construcción, fue clave para la defensa del pueblo. Ahora dedicado al turismo. Aún se pueden ver lo que en su día fueron celdas de prisión, que resultaron ser muy auténticas. Realmente vale la pena subir hasta aquí para ver un atardecer.

Y después de fotos y fotos, empezamos a bajar hasta llegar de nuevo a la Plaza de San Esteban. Allí teníamos pendiente visitar el antiguo Arsenal, y el teatro público más antiguo de Europa, el Teatro de Hvar.

En el Arsenal, había una exposición de barcos en miniatura interesante. La entrada para verlo se compra en el mismo sitio y con el mismo precio se puede visitar el Histórico Teatro de Hvar.

Una maravilla de aquí, con la que ver lo incómodo que podía ser antes ver una representación de teatro. Realmente no fue el primer teatro público. Fue el tercero, pero sí es el primero que se conserva ya que los dos anteriores se destruyeron.

Y como no podía ser de otra forma, me subí al escenario para actuar ante nadie, jejeje. Pero fue un momento gracioso.

Momento imborrable para mí memoria.

En una habitación contigua, había una exposición de pinturas y entre otros cuadros resplandecía uno de Modigliani. Qué emoción para mí!

Una visita imprescindible de esta fabulosa ciudad o pueblo.

Y con esta visita ya solo nos quedaba hacer un vino en el bar que estuvimos ayer. Donde el camarero te servía el vino muy al estilo de las sidrerías de Asturias.

Nos hemos enamorado de Hvar y costará no volver muy pronto. Ya estamos pensando en el año que viene… jeje.

Día 10 / Día 12