Día 13. Visalia – San Luis Obispo – Pismo Beach – Santa Barbara – Santa Monica – Los Angeles.

Salimos de Visalia en dirección a la carretera de la costa. Pusimos el GPS dirección San Luis Obispo para desde allí, continuar por la costa para ver esas playas y ciudades típicas de California que siempre vemos por televisión y cine. También teníamos muchas ganas de hacerla y por fin teníamos la oportunidad. Así que condujimos sin tráfico descendiendo montañas y llegando a San Luis Obispo. Paramos para repostar y conexionamos con la 101 en dirección Los Angeles.

De repente nos vimos inmersos en un montón de circulación. Acostumbrados a las carreteras infinitas y desérticas por las que habíamos conducido, ver tanto tráfico nos estresó un poco. Pero a la vez nos entusiasmaba la idea de ver lo que íbamos a ver. Estábamos agotando las vacaciones y eso nos daba penita.

Decidimos hacer una parada en Pismo Beach, para estirar un poco las piernas y ver la playa de cerca por fin. Pismo Beach es el típico lugar de vacaciones de surferos y turismo familiar. Aparcamos y enseguida llegamos al paseo marítimo que es lo más bonito que visitar.

Son las típicas playas para surf. Al ser abril no encontramos demasiada gente, y eso que era sábado. Solo algunos surfistas y algún paseante como nosotros. El cielo azul y soleado, acompañaba para pasear. Lo que más nos encantó fue ver los típicos puestos de vigilantes de la playa. Los de Pismo Beach, los vimos como muy modernos y de diseño. No eran los que teníamos en mente pero eran muchos y daban un toque guay a la playa.

Paseamos por su paseo marítimo de madera y disfrutamos del aire del mar, que ya lo echábamos de menos.

Desde aquí seguimos dirección sur hasta llegar a Santa Barbara.

Cientos de casas construidas en la falda de colinas y con una playa espectacular. Viejas casas y casonas mezcladas con palmeras que por lo menos no han destruido demasiado el paisaje con rascacielos ni nada de eso. La imágen de un sitio de playa tranquilo pero a lo grande.

Como queríamos ver todo el tema de las playas, nos decantamos por ir a parar a la zona junto al mar. Un gran paseo lleno de palmeras junto al mar le dan ese toque californiano y americano total. Vimos un pier y allá que fuimos. Al estilo de Santa Monica pero sin atracciones para niños.

Todo así como rústico y sencillo. Con tiendecitas y sitios donde picotear algo. Una ciudad agradable a simple vista para vivir.

Continuamos ruta y tras dejar autopista nos adentramos en una carretera pegada al mar con menos tráfico. La típica carretera con vistas que siempre pensamos que está ahí.

En este tramo ya cercano a Los Angeles, se empiezan a ver las casas típicas de playa, donde dan la espalda a la carretera y sus balcones, orientados al mar, descansan sobre la arena convirtiendo las playas en casi privadas. Los accesos a dichas playas están limitados, supongo que será por tener más privacidad. No nos importaría tener uno de esos.

La verdad es que ver estas casas tal cual las películas, tiene un aire glamouroso total. Y al fin vimos un puesto de vigilante de playa en maderita. Qué bonitos son!

Hicimos alguna parada cortita para ver cosas y seguimos ruta. Nuestra próxima parada ya sería Santa Monica, puerta de Los Angeles.

Algo que nos llamó la atención en California, es el gran número de extractores de petróleo. Hay en muchos sitios, incluso en ciudad. Y es que por aquí hay mucho petróleo y cualquiera se puede dedicar a ello sin invertir una inmensa fortuna y sacarse algo de dinerillo.

Entre playas como Malibú y carretera costera llegamos a Santa Monica. Bajo las montañas y tras una avenida de palmeras, se llega al Pier Santa Monica. Ese que todos hemos visto en películas. Con su enorme playa, casetas de vigilantes y ese muelle lleno de atracciones, vida y alegría, no nos podíamos creer que estuviéramos viéndolo.

Si llegas un sábado por la tarde de un día soleado verás toda la vida que puede tener este pintoresco lugar.

Además, para los amantes de la ruta 66, decir que este lugar se considera el final de toda la ruta.

Y tras pasar un rato muy agradable dimos por zanjada la visita al Santa Monica Pier, y nos adentramos en la mismísima ciudad de Los Angeles con las superautopistas llenas de coches y carriles. Bienvenidos a LA. Una de las ciudades más carismáticas del mundo.

Llegamos anocheciendo al hotel. Y justo íbamos a celebrar el cumpleaños de Benet. Así que reservamos un Uber y en un plis, nos encontramos en el paseo de la fama. Holywood nos estaba llamando e íbamos a cenar en el Hard Rock, en pleno centro de Los Angeles.

Así nada másas empezar, ya vimos el paseo de la fama, el teatro Kodak y un montón de tiendas enormes con millones de souvenirs.

Cenamos en Hard Rock y seguimos la celebración del cumple de Benet y pasar la última noche del viaje. Nos vamos de fiesta.

Día 12 / Día 14