Día 2. Día en la Isla de Pag y Atardecer en Zadar.

Amanece un nuevo día, y con el cielo despejado y un sol a rabiar, nos disponemos hoy a ver dos cosas. La Isla de Pag y Atardecer en Zadar.

Pág, es una isla muy próxima a Zadar. Tan próxima que se puede llegar atravesando un puente de 300 metros. Si si, así tal cual. Tierra firme e isla unidas por un puente. Es la primera pero no será la última isla que veamos conectada por un puente.

El camino desde Zadar a Pag es una carretera tipo comarcal muy bonita, a los pies de una cadena montañosa.

Poco a poco vas llegando al mar y llegas al puente donde hay un pequeño chiringuito dónde puedes tomar algo y comer, a la vez que fotografiar el paisaje inhóspito alrededor del puente.

Justo al pasar el puente está señalizado un fuerte (Fortica en croata) y se llega a lo poco que queda del que un día fue una fortaleza de vigilancia, estratégicamente construida. Desde aquí también puedes fotografiar el puente.

Pasado el puente el paisaje lunar deja paso otro paisaje rocoso y lleno de arbustos,con pequeñas poblaciones a la orilla del mar que resultan muy agradables.

También pudimos ver de camino, muchos puestecitos vendiendo el famoso queso de oveja, aquí llamado Paski Sir. Este queso lo producen y exportan desde la maravillosa isla de Pag. Aunque no lo probé ese mismo día, no me iré de este país sin haberlo probado.

Tras media horita, llegamos a la Playa de Zrce. Esta playa es conocida como la Ibiza del Mediterráneo o la Mikonos de Grecia. Llena de clubs y discotecas a pie de playa. Así que puedes contar cómo es el ambiente en plena temporada y desde la tarde a la noche.

Es una bonita playa de piedritas, como todas por aquí, q lo único que la afea un poco es ver todos los clubs que la rodean, que la han convertido en la otra Ibiza croata.

Por suerte nosotros hemos venido en septiembre y hay poca gente. Y por la mañana se estaba muy tranquilo y con ambiente familiar. Al ser una playa cerrada no hay olas y parece que te estés bañando en una piscina de piedras. Ha sido muy relajante y como primera playa que hemos visitado, toda una experiencia.

Al lado también puedes encontrar la Playa de Novalja. Es la continuidad de Zrce. Pero nos apetecía ver alguna playa más tranquila y al venir habíamos visto una que estaba indicada muy cerquita y fuimos a probar. Hablamos de la Playa de Prnjica. Un paraíso lunar de una calma y tranquilidad apabullante y aguas cristalinas.

Una piscina enorme de agua salada y con un paisaje alrededor, entre lunar y rocoso, que le daba un aire casi uraniano. Los que me conocéis ya entendéis lo que quiero decir. Qué maravilla de playa!!!!! Nos ha encantado.

Hemos estado otro ratito y después hemos decidido ir a ver la pequeña ciudad de Pag, como el nombre de la isla.

Hemos comido en el restaurante que está junto a la playa, que por cierto todo estaba muy rico, incluido el pescado que nos hemos comido. Pag es un pueblo con callejuelas empedradas y casitas de fachadas blancas. A continuación hemos ido a dar una vuelta por el pequeño pueblo, donde hemos visto la plaza principal, con la iglesia de la Asunción tan bonita que hay, y luego callejeando hasta volver de nuevo al coche ya de vuelta a Zadar.

En definitiva, un pueblo muy agradable en el que también puedes ir a ver la Torre Scrivanat, una torre de defensa, que sirvió para defender a a ciudad. Se encuentra en las murallas. Por falta de tiempo no pudimos ir. Y el Palacio del Rector.

Y ya en el coche, vuelta a Zadar para ver la ciudad histórica de día y ver el atardecer. según Alfred Hitchcock, de los mejores atardeceres del mundo. Y eso que cuando lo dijo, aún no habían hecho ciertas cosas que hay que ver junto al mar. Pero primero demos un repaso a lo que hay que ver en Zadar.

La puerta Terra Ferma o también llamada de entrada principal, aunque hay más entradas. Se accede desde un puente y te adentras dentro de las murallas de Zadar.

Dentro palacios y edificios de piedra blanca, que invitan a pasear y dejarse envolver por el encanto de sus callejuelas. De nuevo llegamos a la Plaza Narodni. Con su iglesia del reloj

Más iglesias y palacios destacan entre los edificios más visitados.

La Catedral de Santa Anastasia, de estilo románico y gótico tardío preciosa y digna de verla por dentro y lógicamente te por fuera.

También hay una bonita plaza, llamada la plaza de los cinco pozos. Dichos pozos abastecían de agua a la ciudad.

La Iglesia de San Donato, de planta circular, destaca por su originalidad.

Justo al lado se encuentra el foro romano, donde se pueden ver restos de columnas y capiteles de la época romana y de ellas destaca la Columna de la Vergüenza. En esta columna se encadenaban a los presos y se conserva bastante bien todavía.

Y por fin llegamos al paseo marítimo, donde pasear por la tarde al sol, es digno de hacer.

Desde aquí ya por fin empezamos a oír unos zumbidos extraños, que sabíamos de donde venían, pues para eso algunos nos informamos de lo que vamos a ver.

Se trata de un proyecto de unos tubos debajo de una escalinata, por dónde a través de pequeños orificios sale el sonido del mar. Lo normal es ir a ver atardecer a esta escalinata y disfrutar de casi el silencio de la gente, y de los orificios soltando el sonido de las olas al golpear la estructura. Ha sido de momento uno de los momentazos.

Cuando el sol se esconde por fin, dejando boquiabiertos a todos, pues es de los mejores atardeceres del mundo, supuestamente, la gente se dirige al otro punto de diseño, que hace lo mismo cuando le golpean las olas, pero está vez es una circunferencia con cristales, donde se reflejan unas luces, que se iluminan al compás de las olas.

Este sitio se llama Gretting to the Sun y celebra la puesta del sol cada día, como reconocimiento al astro rey.

Un fin de día fantástico e inolvidable, que seguramente no se borrará de nuestra memoria.

Día 1// Día 3