Día 1. Barcelona-Madrid-Los Ángeles-Las Vegas.

Y por fin llegó el día. Tras varias charlas y reservar algún hotel, empezábamos un viaje en el que la improvisación iba a ser protagonista. Donde la suerte se iba a poner de nuestro lado y dónde descubriríamos un montón de sitios que solo habíamos visto en documentales, películas y fotografías.

Abril fue el mes escogido. En el equipaje todo tipo de ropa. De verano y de montaña. Calzado impermeable, y algo de puro invierno por si las moscas.

Y no nos equivocamos. Abril es un buen mes para visitar esta parte pues no hace todavía el calor extremo, y el frió ha dejado de actuar intensamente. Hay que pensar que varios parques que visitaremos están en pleno desierto y las temperaturas pueden ser muy altas o muy bajas por la noche.

Esta vez viajaré con mi pareja de viaje,Manu y un amigo de toda la vida, Benet. Viajaremos con Iberia de Barcelona a Madrid y de Madrid a Los Ángeles, para luego tomar un vuelo con Delta Airlines de Los Ángeles a Las Vegas, lugar donde empezaríamos nuestra ruta de 15 días. Para ello habíamos reservado un coche en Avis. Allí la mayoría de coches son con cambios automáticos. Así q eso sería una nueva aventura, pues no habíamos conducido ninguno nunca.

Así, tras volar de Barcelona a Madrid y enlazar rápidamente con el vuelo a Los Ángeles nos esperaban unas diez horas a bordo de Iberia. Cuando inicias un viaje no suele parecer muy pesado. Supongo que debe ser por la ilusión de llegar y ver todo lo que puedas. Así que en nada, como quien dice, fuimos llegando al aeropuerto de Los Ángeles. Una ciudad inmensa y sin fin. Una vez allí recogimos las maletas y nos fuimos a hacer el checkin en Delta Airlines hasta Las Vegas. Y así, tras el largo viaje aterrizamos en la ciudad de Nevada, Las Vegas, donde la vida y la luz no se acaban durante la noche. Una ciudad de neón. Llena de hoteles y ocio para que el turista pueda disfrutar y jugar en los montones de casinos que verás.

Para nuestra pequeña estancia en Las Vegas habíamos reservado un hotel a lo grande. Hicimos la reserva en Booking, como siempre, y nos decantamos por el hotel The Venetian. Creado a imagen y semejanza de la Venecia europea que conocemos. Con sus canales, tiendas, puente Rialto y esculturas. Todo un decorado para uno de los hoteles más conocidos de la ciudad.

Cómo llegamos de noche, tuvimos la primera visión nocturna de la ciudad q nunca duerme. Tras dejar las maletas en la habitación, decidimos dar una vuelta por la ciudad y aprovechar para cenar algo. Estuvimos caminando en dirección a la parte antigua. Pero al ser un poco tarde ya, buscamos un sitio para cenar en el hotel Stratosphere y probar una auténtica comida americana.

De camino pudimos ver alguna de las capillas destinadas a celebrar bodas al más puro estilo americano. No estaba en nuestros deseos casarnos ninguno. Pero es gracioso verlas iluminadas y tan cuquis.

Tras cenar en el Stratosphere, rollo una super hamburguesa con cerveza, patatas y postre, tomamos un taxi de vuelta al hotel. Había sido un día muy largo y estábamos reventados. Al día siguiente lo dedicaríamos a ver la ciudad de Las Vegas más ampliamente.

Día 2