Día 6. Parque Nacional de Krka – Playa de Baj – Sibenik.

Hoy toca madrugar pero solo un poco. Vamos a visitar el Parque Nacional de Krka. Una serie de cascadas formadas en el río Krka y casi de los únicos parques nacionales donde te puedes dar un baño.

La cascada de Skradinski Buk es la más larga y visitada del río Krka. Son las típicas fotos de este parque y el motivo de ir a verlas por gran parte del turismo.

Además tiene el aliciente de que te puedes pegar un baño delante de la cascada y hacerte unas fotos preciosas, con gente… pero preciosas. Jeje

Nosotros hemos accedido por el pequeño pueblo de Skradin. Aunque también se puede acceder por el pueblo de Lozovac. Desde aqui, al comprar la entrada al parque, te llevan en autobús desde el pueblo hasta la entrada. En cambio si vas a Skradin, desde aquí te llevan en barco durante casi media hora hasta la entrada. Nosotros hemos decidido entrar por esta última. El precio del bus y del barco en ambos casos, está incluido en la entrada que ya habrás comprado.

A los que le guste mucho caminar pueden acceder desde Lozovac por un camino de casi 1 km. Y desde Skradin también tienes la posibilidad de hacer el recorrido hasta la entrada, en bicicleta o a pie. La distancia es de 4 kilómetros.

En este parque se pueden encontrar cientos de diferentes tipos de flora También anfibios, mamíferos y un montón de aves. Sobre todo estas últimas en primavera y otoño, siendo uno de los lugares más transitados por dichas aves, de toda Europa. Además de especies de peces endémicas que los verás fácilmente a tus pies.

Si quieres ver todo el parque necesitarías ir por lo menos dos dias. Hay muchas cosas que ver y hacer aunque nosotros hemos venido por la cascada de Skradin. Puedes ver una de las primeras centrales hidroeléctricas construidas del mundo, aunque solo verás los restos. Este sitio fue de los primeros en tener este tipo de centrales. También se puede visitar el islote de Visovac. Donde se encuentra un Monasterio Franciscano de Nuestra Señora de la Misericordia y la Iglesia de de Nuestra Señora de Visovac. Alberga una colección de vajilla Antigua, indumentaria religiosa y una biblioteca de mucho valor. Se va desde Sradinski.

Y por último, se puede ir a la cascada de Rog o Roski Slap. Del estilo de Stradinski. Y por último la cascada de Manojlo-Vac o Manojlovački Slap. La cascada más alta y para algunos la más bonita del río Krka.

Nosotros después de ver la cascada principal, seguimos el sendero que hay de madera y que más o menos lo puedes recorrer en poco más de una hora. Aunque parando a hacer fotos y mirar alguna tienda o comer algo, puedes tardar más.

El camino, de hacerlo solo, sería una caminata de un relax impresionante. Pero en esta temporada son cientos de personas que lo visitan cada día, y el relax pasa a ser menos. Aún así, da gusto pasear por el camino de madera. Montones de peces, patos e insectos que puedes ver junto a las cascadas y pequeños lagos que se extienden a su recorrido.

Al acabar el recorrido el sol pegaba fuerte y apetecía meterse en el agua a casi los pies de la cascada. A esta hora ya apetecía más. Así que nos hemos metido junto a un montón de gente y hemos disfrutado mucho del paraje, las vistas y del refresco.

A continuación nos hemos dirigido de nuevo al pequeño embarcadero para tomar el barco de vuelta a Skradin. Una vez allí hemos dado una vueltecita por el pueblo, hasta que hemos visto una terraza donde nos hemos sentado a comer algo.

Y después, de vuelta al apartamento, hemos decidido tirarnos en la bonita piscina en la que estábamos solos, durante un buen rato, hasta media tarde.

Tras descansar de no estar cansados, para eso están las vacaciones, nos hemos puesto guapos y nos hemos ido de nuevo a Sibenik, para despedirnos de esta bonita ciudad. Pero antes hemos querido ver la playa de Baj, la playa local de Sibenik, que en el 2016, fue catalogada como la mejor playa de Croacia por el turismo patrio de aquí.

Es una playa pequeña, de piedrecitas, como todas de Croacia y aguas también transparentes. Tiene todo tipo de equipamiento, bar, zona de juegos, duchas….y chiringuitos varios. Lo mejor son sin duda, las preciosas vistas a la ciudad de Sibenik.

Y tras ver otra playita más, nos vamos de nuevo a Sibenik centro, a despedirnos y cenar en el mismo restaurante de ayer. Que nos gustó mucho y tenía unas bonitas vistas.

Y así, dijimos adiós a esta preciosa ciudad y con ganas de verla en una próxima vez.

Día 5 / Día 7