Día 7. Playa de Kava – Trogir.

Como nos gustó tanto esta zona, hoy hemos vuelto expresamente. Desde aquí haremos base para ver un un pueblo patrimonio mundial de la Humanidad, un par de playas y una ciudad importante. Casi nada. Temprano hemos llegado Trogir donde nos alejaremos en la Villa Kampele. Un pequeño hotelito en pleno centro de Trogir y a 1 minuto del centro histórico. Pero eso será más tarde. De momento y tras dejar el equipaje en nuestra habitación estudio, nos dirigimos a la playa de Kava de nuevo, a ver si hacemos casi un día de playa completo.

Con estas aguas y el sol que pega hoy bien merece estar tranquilos en una calita y pegarnos baños de sal que tan bien van para todo.

En esta zona de Slatine muy parecida a Costa Brava en Catalunya, predomina un turismo familiar. También hay espacio para el nudismo. Y como hemos podido comprobar, no hay problema en hacer nudismo, compartido con los textiles. Así que para mí perfecto.

He hecho un recorrido siguiendo el camino de tierra que hay a ver si llegaba al final de la isla. Pero no he llegado ya que el camino desaparecía y se perdía entre los bosques de pinos.

Pero es una zona que nos ha encantado. Por tranquilidad y aguas mega transparentes.

Luego hemos ido a un chiringuito que parecía tener muy buena pinta. Pero solo ofrecían bebidas. Eso si, la música estaba genial. Hemos tomado un iced Coffe y una cerveza.

Y hemos vuelto otro ratito a la playa a hacer una mini siesta.

A eso de las 4 nos fuimos en dirección a Trogir, para ver in situ la pequeña ciudad declarada Patrimonio Mundial de la Humanidad en el 79. Pero antes hemos recorrido el camino de vuelta hasta Trogir, haciendo alguna foto.

Llegamos a Trogir, y aunque parece algo caótica, siempre encontrará un lugar donde se respire un poco de paz. Es Patrimonio Mundial de la Humanidad desde el 97, debido a su trazado urbano y por los edificios barrocos y renacentistas que posee.

Hemos llegado y aparcado en la Villa Kampele. Estamos a escasos dos minutos del centro histórico. Lo primero que nos hemos encontrado es un mercado con lo mejor de Croacia. Frutas, verduras, hortalizas, aceites y souvenirs. Todo bien mezcladito muy bien puesto.

Allí hemos comprado algo de fruta para llevarnos mañana, que haremos una excursión algo alejada de aquí. También se pueden encontrar quesos que son tan ricos y hechos aquí. Ya hablaré más adelante de ellos.

Lo primero que nos hemos encontrado es una de las puertas de acceso al centro histórico. La puerta sur.

Una vez entras, todo es peatonal. Como en todas las ciudades que estamos visitando. Así que por de pronto, eso es un plus añadido a mejorar la visita. Nada más entrar unos puestecitos de pintores. Me chiflan! Compraría todo si pudiera.

A continuación hemos callejeando por sus calles. Calles empedradas blancas, donde a cada paso que das te encuentras con rincones exquisitos donde disfrutar.

Me han chiflado los edificios que en su momento serían palacios y que ahora o están abandonados o se han convertido en restaurantes u hoteles.

Ver sus ventanas y puertas ha sido un regalo para la vista.

Y de repente una plazetuela donde había una iglesia muy coqueta aunque algo destartalada, pero que le daba un toque especial a la plaza.

Hay que decir una cosa. Casi todas las plazas de Trogir, están ocupadas por sombrillas de terraza de los numerosos restaurantes que hay. La oferta es interminable. Pero afean un poco a las plazas.

He intentado no fotografiar las sombrillas para que se vean mejor los detalles de los edificios colindantes.

De repente otra iglesia que tenía buen pinta.

Has de callejear para encontrártelas. Y como el que no quiere la cosa, hemos aparecido en el paseo marítimo que no es muy largo y es muy agradable.

En el paseo marítimo se encuentran varios sitios que visitar. Nosotros hemos empezado por el Castillo de Camarlengo que fue un puesto de vigilancia y residencia del gobernador. Se acabó de construir en 1490.

Desde allí se puede ver unas vistas impresionantes de la ciudad, del puerto y del mar.

Además también se observa desde aquí, la pequeña Torre de San Marcos. En su momento estaba unido al castillo y ahora separado por un campo de fútbol. Lo verás fácilmente.

De vuelta al paseo marítimo, lo primero que vemos es el Monasterio de San Nicolás (Samostan Sveti Mikole). Es del 1064 y viven los monjes benedictinos.

Nos encontramos también con la puerta de entrada a la ciudad o puerta de la ciudad en el lado norte.

Seguimos callejeando viendo más ventana, edificios maravillosos y dinteles.

Hasta que hemos llegado al centro neurálgico de la ciudad. La Plaza de Juan Pablo II. Esta maravilla de plaza, lo tiene todo. Edificios preciosos, y terrazas donde poder sentarte a disfrutar de esas vistas.

Lo primero que vemos es la torre de la Catedral de San Lorenzo se construyó entre el 1200 y 1589 por eso tiene una mezcla de estilos y elementos. Románico, gótico, renacentista y barroco. Su torre destaca como el edificio más alto de todo el centro histórico, por lo que es fácil verla casi desde cualquier punto. Mide 47 metros y se observan tres diferentes órdenes en sus fachadas. Cada piso de los tres es diferente.

El portal románico de 1240, fue construido por el maestro Radován. De nuevo la simbología como en Sibenik vuelven a ser los leones sosteniendo a Adán y Eva. También hay representaciones de la vida cotidiana.

En el interior de la Catedral, se puede ver la Capilla del Beato Juan.

Volviendo a la Plaza Juan Pablo II , encontramos la Iglesia de San Salvador, la reconocerás por el enorme reloj en su fachada.

Hoy ya no hemos podido ver nada pues ya cerraban sus puertas.

A su izquierda está el Palacio Ducal, del siglo XIII que hoy en día hace la función de Ayuntamiento.

En la misma plaza encontramos una escultura q a mí me pareció bonita.

Y justo delante el Palacio Cípico del siglo XV.

En conjunto, me atrevería a decir que de momento es de las plazas más bonitas que he visto, tras la de Florencia entre otras.

Otras iglesias que se pueden ver son la Iglesia de San Juan Bautista y la Iglesia de Santo Domingo. Y por último la puerta de entrada del norte que es del siglo XVII.

En definitiva, una bonita ciudad que que bien merece el título de la Unesco.

Y con un bonito atardecer, buscamos un restaurante para cenar y a dormir. Mañana sera de nuevo otro día .

Día 6 / Día 8