Día 8. Playa de Nugal – Split – Trogir.

Hoy nos dirigimos hacia el sur para ver una de las playas más bonitas de toda Croacia, a juzgar por los numerosos premios que le ha sido otorgada durante varios años.

Se trata de una playa más nudista que textil, y que se encuentra a media hora andando desde donde se deja el coche.

Está muy cerca de Makarska. Se accede por un camino entre pinares, que recuerda bastante a la más pura Costa Brava. Casi media hora de camino para llegar a la recógnita playa de Nugal.

Como la mayoría de playas, el agua es transparente totalmente y piedras donde se necesitan escarpines si o si.

Nada más llegar te encuentras con una cuerda que separa a los textiles de los nudistas. El espacio textil en mucho más pequeño que el nudista. Perfecto!

Lo mejor de la playa de Nugal es sin duda el silencio que se respiraba pese al número de gente que había. Al estar entre montañas escarpadas, el eco es brutal, por lo que la gente se susurraba las cosas prácticamente al oído. Parecía una misa nudista en la playa. Una sensación que casi nunca se encuentra. Impresionante. Solo se oía el ruido de las piedras de la gente que iba llegando. En temporada fuerte debe estar abarrotada. Es aconsejable madrugar para ir a verla y coger de los mejores sitios.

Es aconsejable llevarse agua, bebida y comida pues la playa es prácticamente virgen y no tiene ningún servicio. Ni restaurante ni duchas ni baños….de ahí el buen rollito que emana de sus aguas.

Después de 4 horas hemos vuelto a subir para cambiar de destino. Pero antes he seguido un camino para fotografiar la playa desde lo alto de los acantilados. Desde allí se ve la costa y la playa misma.

Y de aquí nos hemos dirigido a la ciudad de Split. Una gran ciudad donde perderse entre las callejuelas del Palacio Diocleciano. Prácticamente todo lo que hay que ver está en el interior de las murallas de esta que fue la casa de Diocleciano. Una inmensa mansión donde a día de hoy hay restaurantes, iglesias, y todo lo que alberga una ciudad. En otro post comentaré lo que hay que ver más importante en Split.

Justo en la entrada al Palacio Diocleciano y del centro histórico, nos encontramos con otra de las estatuas de Grgur Ninski, Gragorio de Nin, recordáis? El obispo, del siglo X, conocido por oponerse al Papa, realizandon sus oficios en croata en vez de latín. Y que si le tocas el dedo gordo del pie te trae suerte. Esta vez sí pudo tocarlo.

Ya ya después está la puerta de acceso principal al Palacio y centro histórico de Split. No quiero imaginar la belleza de cómo sería el Palacio en su momento. Ahora revisitado, y con muchos cambios. Pero debería ser la Ostia.

Una vez pasada la puerta de acceso, callejuelas empedradas de nuevo y rincones muy agradables por dónde perderse. ( Esto ya me suena )

y callejeando callejeando, de repente se llega a la Catedral de San Duye. Anteriormente fue el mausoleo de Diocleciano.

Formando una bonita plaza de admirar edificios y detalles de estos edificios.

El Palacio Diocleciano a juzgar por los capiteles de las columnas que aún se conservan, es de orden corintio. Algunas calzadas aún conservan la piedra original. Es un verdadero placer pasar por ellas.

Decidí subir a la torre para ver las vistas y situarme un poco. La torre de la catedral está en obras y las escaleras metálicas se movían bastante. Parecía un poco destartalado y subes hasta que llegas a la parte alta. No se ve nada desde otros puntos anteriores. Desde lo alto de ve la ciudad de Split con sus tejados rojizos, el puerto que está muy cerca y un atardecer que creo que fue lo mejor.

Ya dentro de la Catedral, comprobamos que era muy pequeña, aunque e conservan restos de tumbas de personajes importantes. Es muy pequeño pero de gran belleza. El púlpito y la puerta de entrada son bellos.

Ya en la salida y volviendo a la plaza, se aprecia una esfinge traída de Egipto. Diocleciano que era muy caprichoso. En el templo de Júpiter, ahora Baptisterio, hay otra esfinge decapitada. Ambas en alabastro negro.

En la cripta, bajo la Catedral, nada que ver salvo los pequeños espacios donde supuestamente se enterraban personalidades.

Y ya como destacado para ver el Templo de Júpiter o ahora el Baptisterio. Un edificio con una entrada preciosa y en su origen flanqueado con columnas corintias y la esfinge decapitada.

El techo decorado con un friso cuadrículas de aspecto precioso y muy bien conservado.

Ya de vuelta a los alrededores de la Catedral, seguimos viendo edificios de estilo veneciano, y más restos romanos.

La plaza Braçé Radic en el puerto y la Narodni Trg (plazadel pueblo) son los puntos neurálgicos de la vida y del turismo de Split. En esta ultima puedes tomar algo en alguna terraza y observar edificios como el Ayuntamiento, o el Palacio Cambio de estilo gótico veneciano.

Y para finalizar nuestra visita a Split, nos tomamos una cerveza en el único bar restaurante que hay en la plaza de La Catedral el Kavana Luxor Split, que aunque algo caro en las bebidas se disfruta de sus vistas y eso vale mucho. Por lo menos para mí.

Regresamos a Trogir para cenar en una plaza muy concurrida de terrazas, escogiendo el Restaurante Alka. Justo el camarero que nos atendía, resultó ser muy amable, y además hablaba un poquito de español. Lo justo para entendernos mejor. Fue muy agradable y simpático con nosotros. A parte que la comida fue deliciosa. Tras acabar de cenar, una última vuelta por el Trogir Nocturno y a dormir. Había sido otro día precioso y largo.

Día 7 / Día 9