Día 9. Isla de Hvar, playas en la Ibiza croata

Hoy de nuevo vamos a madrugar. Tenemos que coger un ferry que nos llevará desde Split hasta la isla de Hvar. A todo esto saliendo de Trogir.

Jadrolinija es la compañía standar de ferrys de Croacia. Una naviera que dispone de unos cuantos ferrys para viajar entre islas. Hay que decir que los ferrys para llevarte a ti y a tu coche, solo puedes hacerlo de tierra firme a una isla y vuelta. Si quieres ir saltando de isla en isla con coche no podrás. Ahora, si vas a pie, tendrás muchas más posibilidades. En ese caso hay muchos catamaranes, que hacen traslados entre islas. Otra opción de ver islas es reservando en excursiones para pasar el día en alguna de ellas. Si no te aclaras con la información que internet te puede ofrecer, te acercas a cualquier puerto de los pueblos y ciudades de Croacia y seguro que te podrán llevar donde quieras durante unas horas.

Nosotros hemos reservado con Jadrolinija y sin problemas. Un recorrido de dos horas donde irás pasando por islas o islotes como la de Brac y otras islas pequeñitas. El trayecto es muy agradable.

Y así, después de dos hora sin beber ni comer nada, pues teníamos sed, pero en el ferry solo se puede pagar en cash, y era justo lo que no teníamos, llegamos al pequeño puerto de Stari Grad. Desde allí nos dirigimos al pueblo de Hvar, el más importante de la isla que recibe el mismo nombre. Visitada por miles de turistas durante el verano sobre todo, es un pequeño pueblo al sur de la isla donde se aloja la mayor parte del turismo. Además, le llaman la Ibiza del Croacia. A ver si descubrimos si tienen o no razón.

En esta ocasión nos alojamos en Villa Marinesa en un apartamento coqueto y al lado del centro histórico de Hvar. Allí la chica que nos recibió, fue super atenta y encantadora. Tras invitarnos a una bebida de cortesía, nos sentamos en una terracita que disponía el apartamento y nos explico todo lo que podíamos hacer en la isla. Un encanto de mujer. Nos recomendó una playita cercana al apartamento, y que podíamos ir incluso andando.

Yo tenía un listado de las mejores playas de Hvar. Y casualmente había una que estaba cerca de la que nos recomendó. Para allá que fuimos. Nos dirigimos caminando por la carretera de la costa.

Hvar tiene delante muchos islotes e islas, y se ven como si estuvieran aquí mismo.

A mi, esta zona me recordó a Cadaqués, con sus casitas bonitas con vistas al mar.

De pronto aparece la Cala Pokonji.

Una cala de piedras más bien grandes y en la que había mucha gente para mi. Las piedras eran tan grandes que casi se hacía necesario alquilar tumbonas para poder estar estirado. Decidimos comer en uno de los chiringuitos.

La Cala disponía también de un club, el Mustačo Beach Club donde a parte de comidas pudimos comprobar que también servían cenas.

Particularmente, está cala me gustó más a la vuelta porque no había gente. En general hemos estado en calas tranquilitas. Y esta me pareció masificada para mis expectativas.

Después de haber comido seguimos el caminito entre pinares en busca de la siguiente cala que parecía tener muy buena pinta. Y así fue. En el camino encontramos indicaciones para llegar a otro Beach Club, el Pachamama Beach Club

No había nadie y estaba en un bonito sitio para ver el mar. Pensamos en tomar algo a la vuelta. Seguimos dos minutos más y apareció Mekičevika Beach, una preciosa playita de guijarros y poca gente.

Esto si era una playa como la que buscábamos. Tranquila, aguas cristalinas y un silencio ensordecedor.

Había pequeñísimos pececitos en la orilla y hasta pudimos ver un pulpito.

Está playa nos pareció espectacular y digna de una lista de mejores calas del mundo mundial.

Así que decidimos quedarnos hasta el atardecer. Pero antes mientras alguno dormía plácidamente, yo me quise acercar un poco más adelante del camino para ver la playa conocida como la Robinson Beach.

Asi que con estas preciosidades apetece muy mucho quedarte hasta el atardecer.

Ya de camino de vuelta seguimos disfrutando del atardecer hasta llegar al apartamento. Hoy nos pondríamos guapos y veríamos por primera vez el encantador pueblo de Hvar. Aunque fuera de noche.

Y si. Pudimos comprobar varias cosas. Por un lado que el pueblo de Hvar promete y mucho. Lo veríamos al día siguiente. Y en segundo lugar, definitivamente si es la Ibiza Croata. En el paseo marítimo a parte de restaurantes hay muchos bares de copas. Y lo mejor. Si quieres ir a alguna de las grandes fiestas en clubs de moda, lo tendrás que hacer en taxi-boat. Te llevará a una isla donde están los mejores clubs de Hvar. Cómo el Carpe Diem.

Pero si tan solo te apetece hacer una copa o más, te bastará por dejarte caer por algún bar cercano al puerto, donde a parte de ver lujosos yates, disfrutarás de un ambiente para todas las edades. Nosotros nos decantamos por el Ka Lavanda un bonito bar en un callejón junto a la Catedral, donde han colocado mesas y asientos con vistas a la muralla y a la catedral. No te lo puedes perder.

Y así, con luna llena, acabamos otro hermoso día con superación de nuestras expectativas.

Día 8 / Día 10