Día 9. Ella-Tissamaharama -(Tissa)- Yala National Park.

Tras el suculento y maravilloso desayuno en Box on Clouds, y tal como habíamos quedado, el dueño del hotel nos llevaba a Tissa.

Aquí con el dueño de Box on Clouds

Él iba a visitar a su familia y a nosotros nos dejaba en el hotel Thaulle Resort. El plan era hacer un safari por la tarde y otro a la mañana siguiente. Así que emprendimos viaje. Saliendo de Ella, a la cual echaremos de menos mucho tiempo, se aprecian las montañas en todo su esplendor. Cómo es habitual el verde intenso, deslumbraba al pasar y los valles nos anunciaban que íbamos camino de ir dejando las montañas altas para llegar al sureste de Sri Lanka. En cuanto el taxista veía que quería hacer una foto, me preguntaba si quería parar. Yo le contestaba que no, pues si no el viaje sería muy largo, pues pararía en cada rincón que pudiese. A poca distancia de Ella hicimos la primera parada para ver una cascada de agua, que desciende del mismísimo Adam,s Peak. Así que entre monos y densa vegetación paramos para hacer alguna foto.

Continuamos ruta y entre otras cosas hablamos de religión. El taxista nos hizo un monólogo de por qué que cree el que la religión budista es buena. Y entre charla y charla en poco más de dos horas llegamos a Tisamaharana. Lo primero que vimos fue un enorme lago, llamado Yoda, que nos dejó sin palabras.

Poco después llegamos a nuestro hotel. El hotel Tahulle Resort, al cual tenía muchas ganas de llegar, ya que lo habíamos reservado con mucho tiempo de antelación. Nos dijeron que no estaba lista la habitación todavía pero que podíamos esperar en la piscina y que ya nos avisarían. Al descubrir la piscina nos enamoramos totalmente. Las vistas hacia el mismo lago Yoda que ya habíamos visto, presagiaban una estancia muy placentera.

Además tuvimos la gran suerte de que no había nadie a nuestra llegada. Posiblemente estuviera todo el mundo haciendo algún safari. Al poco rato de estar en la piscina nos avisaron que ya teníamos lista la habitación. Por suerte nos dieron una que estaba justo encima de la piscina y por lo que vimos de las mejores habitaciones por las vistas.

Ya solo solo quedaba esperar un rato y a las 2 p.m nos pasaba a buscar un Jeep a la puerta del hotel, y directos al parque nacional de Yala.

Y así fue. Ya en el jeep, destino a Yala. Teníamos unos 15 minutos desde el hotel. Íbamos a hacer un safari de 3 horas. Volvemos a estar emocionados. Yala, en una enorme extensión de selva al sur de Sri Lanka, donde habitan miles de especies, formando muchos ecosistemas y dónde prevalece la ley de la selva, donde el más fuerte sobrevive. Es el único parque donde si tienes la gran suerte de verlo, podrás ver leopardos. Nosotros íbamos a tener la primera oportunidad de verlo.

Paramos para validar las entradas, de lo que se encarga nuestro conductor, mientras esperamos en el jeep.

Y por lo que vimos, todos los jeeps que acudieron al parque entrábamos a la misma hora. Por lo menos pudimos ver entre 20 y 30 jeeps. No queríamos tener la experiencia que ya habíamos tenido en Minneriya. Acosar a los animales no nos gusta nada. Así que nos adentramos en la selva por caminos infinitos uva la espera de ver paisajes increíbles y poder encontrarnos con el mayor número posibles de animales. Este primer día nos enseñaron unos paisajes fabulosos que solo por ello ya merecía la pena.

A cada km disfrutábamos de postales idílicas, aunque no para hacer picnic. Empezamos viendo algún pájaro, y poco a poco empezamos a ver búfalos de agua, elefantes, cocodrilos, garzas, mangostas, pavos reales, jabalíes, cormoranes, ciervos, cervatillos… Este primer día pudimos ver tantos animales que nos parecía increíble. Fue casi como estar en un zoológico. No esperábamos ver tantos.

No pudimos ver al leopardo pero nos fuimos con la sensación más que maravillosa de ver todo lo que habíamos visto. Así que volvimos al hotel Tahulle Resort para darnos un chapuzón en la piscina y cenar. Al día siguiente otro safari nos esperaba y a ver si esta vez teníamos la suerte de ver algún leopardo.

Día 8 // Día 10