Día 8. Ella

Vamos a hacer dos cosas en Ella. Una caminata a la montaña Little Adam,s Peak y veremos también el puente de los nueve arcos. Así q al levantarnos pudimos comprobar que el desayuno en el hotelito Box on clouds, era de lo más variado y nutritivo, con alimentos caseros 100%. Contactamos en el hotel con un tuk tuk que nos acompañaría durante la mañana a visitar lo que queríamos ver. Empezamos la ruta hacia la montaña Little Adam,s Peak. Se llama así porque es la hermana pequeña de Adam,s Peak. Que está al lado pero que no disponíamos de demasiado tiempo para hacer ambas montañas. Así que nos decantamos por la hermana pequeña. Llegamos con el tuk tuk y el mismo conductor se unió a nosotros para subir al pico y divisar las vistas desde allí, de las montañas altas.

El conductor nos acompañó en la subida. Empieza el camino con una larga subida de escaleras, pero antes nos encontramos con una mujer que e hacía pasar por una recolectora de té y nos dijo si queríamos hacerle una foto. Lógicamente esta mujer se dedicaba a sacar dinero a los turistas con las fotos, justo en el campo de té por el que pasábamos. Y como a mí me gusta una buena fotografía le dimos unas pocas rupias y le hicimos la foto de rigor.

El conductor del tuk tuk, muy amable, nos explicó cómo se recoge el té. Es un trabajo duro y cansado, pero mucha gente se dedica a ello. No hay que olvidar que toda la zona de las montañas altas viven del turismo y del té. Mientras subimos al pico vimos más recolectores, originales, q estaban recogiendo el té y no te cobraban por hacer fotos.

Continuamos ascendiendo hasta llegar a un sitio donde te puedes lanzar en tirolina atravesando campos de té. Nosotros no somos muy aficionados a las tirolinas así que pasamos de ello y continuamos subiendo. El calor y la humedad junto con el sol que hacía, nos convirtió en máquinas de vapor, sudando la gota gorda. Recomiendo llevar camiseta de repuesto y gorra o sombrero. El camino es fácil aunque la inclinación es brutal. Subiendo poco a poco llegarás sin problemas. Para todo tipo de edades. Y así tras algo más de media hora llegamos al punto más alto donde se encuentra un Budha. Desde allí las vistas de Adam,s Peak son espectaculares.

Pero a mí no me bastó con esa subida y quise llegar al final del pico. Para ello había que bajar una colina y subir otra bastante pronunciadas. Pero quise hacerlo y lo conseguí.

Así que con el reto conseguido iniciamos vuelta y nos dirigimos al puente de los nueve arcos. Si eres muy fan de Instagram este sitio te encantará. Pues puedes hacerte fotografías en la vía del tren y del puente enorme de los nueve arcos. De hecho había mucha gente que iba vestida para la ocasión para hacer posados de todo tipo. Bueno venga….reconozco que yo me llevé una camisa blanca para contrastar con los campos de té y para no estar con el mismo polo que ya tenía todo mojado. Preguntamos al conductor del tuk tuk que si veríamos pasar el tren por el puente y nos dijo que si. Que estaba previsto que pasara en una media hora. Nos dejó en un puesto donde vendían zumos de frutas y desde dónde hay una vista preciosa del puente. Justo al lado se iniciaba un camino de bajada, que llegaba hasta el mismo puente. Queríamos estar lo más cerca posible. Una vez abajo nos deslumbró el puente por lo enorme que era. Construido en piedra impresiona al verlo. Y como no pasan muchos trenes fuimos caminando por la vía a la espera que viniese el tren.

Hay que reconocer que el sitio es de lo más fotogénico. Pero eso me hace pensar en lo absurdo que es el ser humano. Querer ver un sitio a la hora que pasa un tren para hacerte un montón de fotos, es algo que lo encuentro muy absurdo, aunque me subiera al carro.

Mientras esperábamos a ver si pasaba el tren vimos lagartos, bebimos agua de coco riquísima en el único puesto que hay, y el cual nos sentó de maravilla como remedio al calor. Pasaba ya media hora de la hora que se suponía tenía que pasar el tren y allí seguíamos, hasta que dijimos basta.

Finalmente decidimos subir sin haber hecho la foto típica del tren pasando por el puente. Volvimos al sitio donde vendían zumos naturales y nos tomamos un par de watermelon juices. Y justo allí vimos el cartel con los horarios de los trenes. Jajaja. Quedaban 5 minutos para que pasara el primero. Murphy se ensañó de nuevo con nosotros. Pero allí estábamos para sacar la mejor fotografía desde arriba, casi a vista de pájaro, del tren pasando por el puente de los nueve arcos.

Así que al final tuvimos más o menos suerte. Pero si vais, recordad primero pasar por el puesto de zumos para ver los horarios.

Tras todo ello y más fresquitos decidimos pasar el resto del día en Ella pueblo y hacer shopping y comer algo. Hay muchas tiendas de souvenirs y sitios donde tomar algo. Mi especialidad los ice coffes. Mmmm qué ricos estaban. Cerveza Lion para las comidas. Of course.

Ya por la tarde noche volvimos al hotel y nos dispusimos a recoger las cosas para salir al día siguiente hacia Thissa. Y poder ver el parque nacional de Yala. El más importante de los parques en Sri Lanka.

Día 7// Día 9