Día 7. Kandy-Ella en tren.

Hoy nos despertamos a las 6 de la mañana para hacer uno de los recorridos más bonitos del mundo en tren. Trayecto de Kandy a Ella en las tierras altas. Recorreremos durante seis horas bellos parajes de palmeras, y nos iremos adentrando poco a poco en las tierras altas. Veremos campos de té, algo que a mí me hacía mucha ilusión, y si encima vemos a gente recogiéndolo, ya sería lo más. Pasaríamos por Nuwara Eliya, una ciudad de estilo colonial ingles, al cual decidimos no visitar por tema tiempo. En Nuwara Eliya, se pueden visitar fábricas de té en sus campos y aprender cómo se recoge y se envasa hasta comercializarse. Todo esto también se puede hacer en Ella.

Así que a las 7 de la mañana puntuales, salimos del hotel Cinnamon Citadel de Kandy destino a la estación de ferrocarril. Teníamos que comprar el billete y no sabíamos bien bien si íbamos a poder comprarlo. Pero al llegar a la estación, éramos los terceros en la cola y nos relajamos al pensar que tendríamos sitio seguro. El tren no salía de Kandy, ya que viene de otra población.

Nos dijeron que solo podríamos comprar billetes de segunda clase. Dedujimos que los de primera estarían reservados por internet. La primera clase son vagones con aire acondicionado y por lo tanto llevan puertas y ventanas cerradas. Si no te interesa hacer fotos está bien. Pero si eres como yo que fotografía hasta un mosquito, será preferible ir en segunda o tercera clase, donde ventanas y puertas de los vagones van abiertos hasta el punto de poder ir sentado en la puerta y sacar las piernas. El tren no va a demasiada velocidad y no hay obstáculos que te puedan golpear.

Son muchas las paradas que haces. Así que aprovecho para sacar fotografías de gente en las estaciones, que dan para mucho.

Sri Lanka es un país muy colorista y se presta a grandes fotografías.

Poco a poco se va llegando a Nuwara Eliya, y se sabe porqué empiezas a ver grandes campos de té. El primero que vi me emocionó mucho pues llevaba mucho tiempo deseando ver algo así y fue como un pequeño sueño por fin realizado. Pasando por Nuwara Eliya se van viendo fábricas y casonas en campos de té, y si tienes suerte como yo, verás a recolectores.

El trayecto no se hace muy largo y si tienes apetito, irán pasando unos vendedores ambulantes, con diversos aperitivos, bebidas e incluso helados. Abril no es temporada alta en Sri Lanka, así que el tren tampoco iba abarrotado, y conseguimos encontrar un par de sitios sentados, aunque yo estuve casi todo el trayecto de pie en una de las puertas para saborear el trayecto en tren de principio a fin.

Y así poco a poco ir ascendiendo entre las montañas altas hasta llegar a Ella. No olvidaré nunca este maravilloso trayecto.

Una vez allí, tomamos un tuk tuk que nos llevó hasta el hotel Box on clouds. Un hotelito que encontramos en Booking y que las habitaciones están en contenedores metálicos. Nos pareció una buena idea probar a dormir allí. Está un poco alejado del pueblo pero la tranquilidad que se respiraba allí y la super amabilidad que se nos dió, bien valía la pena. Situado sobre un campo de té y con vistas a las montañas, resultó ser de lo más idílico que encontramos.

Así que una vez llegamos al hotel. Dejamos las cosas y volvimos a Ella pueblo. Ella es un pequeño pueblo de esos que los hippies de los 60, pusieron de moda y que ha ido creciendo hasta nuestros días. Es un pueblo de montaña, donde puedes hacer varios trekings y visitar el puente de los nueve arcos entre otras cosas. Pero eso lo dejaremos para el día siguiente. Hoy daremos una vuelta para ver tiendas, tomar algo en los bares que hay y cenar algo antes de volver al hotel.

Ella es un pueblo muy agradable, donde la oferta para comer, cenar y tomar copas es amplia. El restaurante y bar Chill dicen que es el mejor. Siempre está muy lleno. Solo pudimos hacer una comida allí, pero hay que reconocer que era excelente. Un plato típico de Sri Lanka servido en hoja de palmera. Delicatessen total. Y para tomar copas el I LOVE Ceylon está genial, al estilo chillout, disfrutarás de buena bebida y música.

Ya de noche volvimos al hotel y estuvimos hablando con el dueño. Dos días después nos íbamos para el parque nacional de Yala y no teníamos reservado nada. Así que nos dijo que el podría llevarnos hasta allí y reservar un par de safaris que queríamos hacer. Nos dijo el precio y nos pareció genial, y además no tendríamos que preocuparnos de nada al llegar a Thissa. Le dijimos que se lo pagaríamos al día siguiente y que le agradecemos el servicio de antemano. Al día siguiente haríamos un par de excursiones de las que se pueden hacer en Ella.

Día 6// Día 8